En cada celebración hay limite de diez (10) niños* Para disponibilidad de fechas, favor de llamar o preguntar en la oficina. *Si van a bautizar fuera de la Parroquia de San Judas, favor de llamar a la oficina para más Información* 209-537-0516
Requisitos para Bautizar
Solicitud de Bautismo COMPLETA (se pueden recoger en la oficina)
Acta de Nacimiento del bebé (certificado del hospital NO es válido)
Si los Padrinos son una pareja, deben de estar casados por la Iglesia Católica. Se necesita traer el acta de matrimonio religioso.
Parejas que estén viviendo en unión libre o solo casadas al civil, NO califican para ser padrinos, aunque tengan los tres sacramentos de iniciación.
Si los padrinos son SOLTEROS, deben tener más de 18 años de edad y deben traer comprobante de los sacramentos de iniciación cristiana (Bautismo, 1ra Comunión y Confirmación)
Carta de permiso del párroco si los papás NOson miembros registrados de San Judas
Carta de permiso del párroco si los padrinos NOson miembros registrados de San Judas
Papás y padrinos deben asistir a pláticas pre-bautismal y traer el comprobante
*NOTA IMPORTANTE: Sugerimos no envíarinvitaciones antes dereservaroficialmenteelbautismo. St. Jude's NO será responsablesi hay conflictos con la fecha. EL BAUTISMO NO SERÁ RESERVADO hasta que se hayancompletadotodoslostrámites y clases
El Papel del los Bautizados El catálogo de roles especializados podría dar la impresión de que quienes no ejercitan alguno de ellos son libres de sentarse pasivamente y simplemente dejar que la Liturgia ocurra a su alrededor. Nada más lejos de la verdad. Quienes se congregan para la Liturgia no tienen el lujo de actuar como espectadores, esperando que se haga todo para ellos. "Una plena, consciente y activa participación en la Liturgia (como recomienda el Concilio Vaticano II) no es sólo su derecho, sino también su deber y responsabilidad. Tal responsabilidad incluye un involucramiento pleno durante la celebración litúrgica. Los fieles bautizados que forman la congregación están llamados a unirse en alabanza y acción de gracias en canto y palabra, a escuchar atentamente la Palabra de Dios, y a ejercitar su sacerdocio bautismal en oración por la Iglesia, por el mundo y todos los necesitados durante la Oración de los Fieles.
En la Liturgia de la Eucaristía, los fieles bautizados unen su oración a la del celebrante, ofreciendo a Cristo, la Víctima, "no solo por medio de las manos del Sacerdote sino también junto con él" y se ofrecen ellos mismos también (IGMR, n. 95). Su participación culmina en la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor, el sacramento que los une más plenamente a Cristo, su Cabeza y a unos con otros. Tenemos que estar conscientes, por tanto, que la "participación" no se refiere principalmente a la actividad o función externa durante la celebración de la Misa; más bien, se refiere a una participación profunda, interior, espiritual, de mente y corazón, llena de devoción y penetrando la profundidad de los misterios que celebramos.
En su esfuerzo sincero por participar, los presentes sirven al celebrante, a los demás que sirven en roles litúrgicos y unos a otros. Su atención e implicación activa en la celebración puede sacar del celebrante y de los demás ministros lo mejor que pueden ofrecer. Su canto entusiasta y sus respuestas hechas con convicción, pueden animar a otros a cantar y a responder; su misma presencia en la celebración de la Misa cuando hay otras tantas opciones atractivas que podrían haber escogido apoya y refuerza a otros que han hecho la misma opción. La Liturgia, por tanto, se refiere a la acción del Pueblo de Dios, cada uno con sus diferentes oficios y roles. Cuando desempeñamos nuestros roles en la Liturgia con nuestros cuerpos, mentes y corazones totalmente implicados, presentamos a Dios un perfecto sacrifico de alabanza. (USCCB)